|
El edificio proyectado tiene que acoger una exposición permanente del futuro aeropuerto de Barcelona. Se trata de un pabellón rectangular, con tres fachadas traslúcidas y una transparente. Permite la iluminación natural del interior durante el día y actúa como gran farola durante la noche. La exposición se ordena en tres franjas paralelas a la fachada de mayor dimensión. Aloja las salas expositivas en el centro para poder controlar la luz natural, así como producir el acceso y la salida por un único punto.
|